viernes, 10 de diciembre de 2010

Nuestras calles

El armador, las cedas
y el mariposa.
... Las palabras que querías escuchar.
una mirada que parece bosquejar.
Reíte reíte. ¡Mas fuerte!
Otro cigarette y otro
Llega otro sábado nocturno
y sabes que voy a perder
el control.
Una gota más de sangre.
El cuerpo se debilita
y tu sonrisa crece y crece.
Tu ropa huele a alcohol
y cuando no a porro.
Las calles se mantienen
húmedas.
Los autos ni siquiera nos registran.
Ahí estas, al menos yo te veo.
Tus pasos y los mios
que se descarrilan
en el asfalto.
Otros ojos desorbitados.
Otra payasada más
se presta para la diversión.
Y él siempre levantando tu autoestima.
Los dientes de aquél
que parecen masticar
algo que no está.
- Obvio piba! Me respondió.
- Lo demás no me cabe.

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